domingo, 27 de mayo de 2012

La estrella misteriosa


Yo no sé dónde está, pero su luz me llama,
¡oh misteriosa estrella de un inmutable sino!
Me nombra con el eco de un silencio divino
y el luminar oculto de una invisible llama.

Si alguna vez acaso me aparto del camino,
con una fuerza ignota de nuevo me reclama:
gloria, quimera, fénix, fantástico oriflama
o un imposible amor extraño y peregrino.

Y sigo eternamente por la desierta vía
tras la fatal estrella cuya atracción me guía,
mas nunca, nunca, nunca a revelarme llega.

Pero su luz me llama, su silencio me nombra,
mientras mis torpes brazos rastrean en la sombra
con la desolación de una esperanza ciega.

sábado, 26 de mayo de 2012

Tus ojos, esclavos moros


  En tu frialdad se emboscaban
Los grandes esclavos moros;*
Negros y brillando en oros
De lejos me custodiaban.

  Y, devorantes, soñaban
En mí no sé qué tesoros...
Tras el cristal de los lloros
Guardaban y amenazaban

  Ritmaban alas angélicas,
Ritmaban manos luzbélicas
Sus dos pantallas extrañas;

  Y al yo mirarlos por juego,
Sus alabardas de fuego
Llegaron a mis entrañas.**

Delmira Agustini

*Los grandes esclavos moros: ojos negros
**entrañas: esta composición es un soneto octosílabo (versos de ocho sílabas). Se llama sonetillo

miércoles, 29 de junio de 2011

Esta tarde

Ahora quiero amar algo lejano...
Algún hombre divino
Que sea como un ave por lo dulce,
Que haya habido mujeres infinitas
Y sepa de otras tierras, y florezca
La palabra en sus labios, perfumada:
Suerte de selva virgen bajo el viento...

Y quiero amarlo ahora. Está la tarde
Blanda y tranquila como espeso musgo,
Tiembla mi boca y mis dedos finos,
Se deshacen mis trenzas poco a poco.

Siento un vago rumor... Toda la tierra
Está cantando dulcmente... Lejos
Los bosques se han cargado de corolas,
Desbordan los arroyos de sus cauces
Y las aguas se filtran en la tierra
Asó como mis ojos en los ojos
Que estoy soñando embelesada...

Pero
Ya está bajando el sol de los montes,
Las aves se acurrucan en sus nidos,
La tarde ha de morir y él está lejos...
Lejos como este sol que para nunca
Se marcha y me abandona, con las
manos
Hundidas en las trenzas, con la boca
Húmeda y temblorosa, con el alma
Sutilizada, ardida en la esperanza
De este amor infinito que me vuelve
Dulce y hermosa...

Alfonsina Storni

domingo, 10 de abril de 2011

No llores si me amas

No llores si me amas.

Si conocieras el don de Dios y lo que es el cielo! Si pudieras oír el cántico de los ángeles y verme en medio de ellos!


Si pudieras ver desarrollarse ante tus ojos los horizontes, los campos y los nuevos senderos que atravieso!

Si por un instante pudieras contemplar como yo, la belleza ante la cual las bellezas palidecen.
!Cómo!… ¿Tu me has visto, me has amado en el país de las sombras y no te resignas a verme y amarme en el país de las inmutables realidades?

Créeme. Cuando la muerte venga a romper las ligaduras como ha roto las que a mí me encadenaban, cuando llegue un día que Dios ha fijado y conoce, y tu alma venga a este cielo en que te ha precedido la mía, ese día volverás a verme, sentirás que te sigo amando, que te amé, y encontrarás mi corazón con todas sus ternuras purificadas.

Volverás a verme en transfiguración,en éxtasis, feliz! ya no esperando la muerte,sino avanzando contigo, que te llevaré de la mano por senderos nuevos de Luz…y de Vida… bebiendo con embriaguez a los pies de Dios unnéctar del cual nadie se saciará jamás.



Enjuga tu llanto y no llores si me amas!

San Agustín

viernes, 18 de marzo de 2011

La nueva esperanza

Vuelves a mí, esperanza, como un ramo de hierbas
olorosas, cortadas a las hora del alba.
Tienes la timidez de las flores humildes.
Humildes y menudas como las de la salvia.

Llegas a pasos lentos. Una fragancia leve
te precede. Yo pliego las manos y te acojo
con un gesto asombrado de mendiga. No tengo
ni siquiera el valor de levantar los ojos.

Pero siento que bajo los párpados vencidos
mi claridad aumenta, y se ensancha tu halo,
y me salta a los labios un sabor de violetas,
y el aire que me cerca toma un tinte azulado.

¡Mas, me encontraste amarga y en la luz que me inunda,
todavía no puedo darme entera al milagro!

Juana de Ibarbourou

jueves, 3 de marzo de 2011

De elegías dulces

I

Hoy desde el gran camino, bajo el sol claro y fuerte,
Muda como una lágrima he mirado hacia atrás,
Y tu voz, de muy lejos, con un olor de muerte,
Vino a aullarme al oído un triste "¡ Nunca más !"

Tan triste que he llorado hasta quedar inerte...
¡ Yo sé que estás tan lejos que nunca volverás !
No hay lágrimas que laven los besos de la Muerte...
-Almas hermanas mías, nunca miréis atrás !

Los pasados se cierran como los ataúdes;
Al Otoño, las hojas en dorados aludes
Ruedan... y arde en los troncos la nueva floración...

Las noches son caminos negros de las auroras...
Oyendo deshojarse tristemente las horas
Dulces, hablemos de otras flores al corazón.



II

Pobres lágrimas mías las que glisan
A la esponja sombría del Misterio,
Sin que abra en flor como una copa cárdena
Tu dolorosa boca de sediento !

Pobre mi corazón que se desangra
Como clepsidra trágica en silencio,
Sin el milagro de inefables bálsamos
En las vendas tremantes de tus dedos !

Pobre mi älma tuya acurrucada
En el pórtico en ruinas del Recuerdo,
Esperando de espaldas a la vida
Que acaso un día retroceda el Tiempo !...

Delmira Agustini

domingo, 27 de febrero de 2011

La hora

Tómame ahora que aún es temprano
y que llevo dalias nuevas en la mano.

Tómame ahora que aún es sombría
esta taciturna cabellera mía.

Ahora que tengo la carne olorosa
y los ojos limpios y la piel de rosa.

Ahora que calza mi planta ligera
la sandalia viva de la primavera.

Ahora que en mis labios repica la risa
como una campana sacudida aprisa.

Después…, ¡ah, yo sé
que ya nada de eso más tarde tendré!

Que entonces inútil será tu deseo,
como ofrenda puesta sobre un mausoleo.

¡Tómame ahora que aún es temprano
y que tengo rica de nardos la mano!

Hoy, y no más tarde. Antes que anochezca
y se vuelva mustia la corola fresca.

Hoy, y no mañana. ¡Oh amante! ¿no ves
que la enredadera crecerá ciprés?

Juana de Ibarbourou