lunes, 29 de junio de 2009

La casada infiel

Y que yo me la llevé al río
creyendo que era mozuela,
pero tenía marido.
Fue la noche de Santiago
y casi por compromiso.
Se apagaron los faroles
y se encendieron los grillos.
En las últimas esquinas
toqué sus pechos dormidos,
y se me abrieron de pronto
como ramos de jacintos.
El almidón de su enagua
me sonaba en el oído,
como una pieza de seda
rasgada por diez cuchillos.
Sin luz de plata en sus copas
los árboles han crecido
y un horizonte de perros
ladra muy lejos del río.


Pasadas las zarzamoras,
los juncos y los espinos,
bajo su mata de pelo
hice un hoyo sobre el limo.
Yo me quité la corbata.
Ella se quitó el vestido.
Yo el cinturón con revólver.
Ella sus cuatro corpiños.
Ni nardos ni caracolas
tienen el cutis tan fino,
ni los cristales con luna
relumbran con ese brillo.
Sus muslos se me escapaban
como peces sorprendidos,
la mitad llenos de lumbre,
la mitad llenos de frío.
Aquella noche corrí
el mejor de los caminos,
montado en potra de nácar
sin bridas y sin estribos.
No quiero decir, por hombre,
las cosas que ella me dijo.
La luz del entendimiento
me hace ser muy comedido.
Sucia de besos y arena
yo me la llevé del río.
Con el aire se batían
las espadas de los lirios.

Me porté como quién soy.
Como un gitano legítimo.
La regalé un costurero
grande, de raso pajizo,
y no quise enamorarme
porque teniendo marido
me dijo que era mozuela
cuando la llevaba al río.

Federico García Lorca



sábado, 27 de junio de 2009

Junio

La tarde llena de lirios.


Campana de obscuro bronce
Claras manos del arcángel
Están fundiendo en el monte.


Claras manos de arcángel,
¡Ay, que se rompan los moldes!


La tarde llena de lirios
Y con las sienes sangradas
Se han tendido bajo el verde
Crespo volado del agua.


La tarde, la tarde ahogada.


El arcángel, el nardo puro.
Platero de plata fina,
Martillea la campana
Y llora a lágrima viva.


El monte todo se enciende
En la flor de sus espinos.
Desparrámase la sombra
Por ciudades y caminos.


La sed de los negros vientos
Bebe el olor de los lirios.


Junio sombrío, me hieres
Como el filo de un cuchillo.


Juana de Ibarbourou

lunes, 22 de junio de 2009

L' Ennemi

Ma jeunesse ne fut qu'un ténébreux orage,
Traversé çà et lá par de brillants soleils;
Le tonnerre et la pluie ont fait un tel ravage,
Qu'il reste en mon jardin bien peu de fruits vermeils.


Voilà que j'ai touché l'automme des idées,
Et qu'il fut employer la pelle et les râteux
Pour rassembler à neuf les terres inondées,
Où l'eau creuse des trous grands comme des tombeaux.

Et qui sait si les fleurs nouvelles que je rêve
Trouveront dans ce sol lavé comme u ne grève
Le mystique aliment qui ferait leur vigueur?

-O douleur! ô douleur! Le Temps mange la vie,
Et l'obscur Ennemi qui nos ronge le coeur
Du sang que nous perdons croît et se fortific!

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El Enemigo

Mi juventud sólo fue una tenebrosa tormenta
Atravesada aquí y allá por brillantes soles;
El trueno y la lluvia han hecho estragos tales
Que quedan en mi jardín muy pocos frutos bermejos.

Ha llegado el otoño de msi ideas,
Y es preciso emplear la pala y los rastrillos
Para recuperar las tierras anegadas,
DOnde el agua forma pozos grandes como tumbas.

¿Y quién sabe si las flores nuevas que yo sueño
Encontrarán en la tierra lavada como una playa
El místico alimento que les daría vigor?

¡Oh dolor! ¡Oh dolor! El Tiempo devora la vida,
Y el oscuro Enemigo que nos roe el corazón
¡Con la sangre que perdemos crece y se fortalece!

Charles Baudelaire

martes, 16 de junio de 2009

Para tus manos

Manos que sois de la Vida,
manos que sois del Ensueño;
que disteis toda belleza
que toda belleza os dieron;
tan vivas como dos almas,
tan blancas como de muerto,
tan suaves que se diría
acariciar un recuerdo;
vasos de los elixires
los filtros y los venenos;
¡manos que me disteis gloria
manos que me disteis miedo!
Con finos dedos tomasteis
la ardiente flor de mi cuerpo…
Manos que vais enjoyadas
del rubí de mi deseo,
la perla de mi tristeza,
y el diamante de mi beso:
¡llevad a la fosa misma
un pétalo de mi cuerpo!
Manos que sois de la Vida,
manos que sois del Ensueño.

¿En qué tela de llamas me envolvieron
las arañas de nieve de tus manos?
¡Red de tu alma y de tu carne, lía
mis alas y mis brazos!

Tú me llegaste de un país tan lejos
que a veces pienso si será soñado…
Venías a traerme mi destino,
tal vez desde el Olimpo, en esas manos;
y hoy que tu nave peregrina cruza
no sé que mar al soplo del Acaso,
ellas abren sin fin sobre mi vida,
como un cielo presente aunque lejano,
y de sus palmas armoniosas bajan
noches y días alhajados de astros,
o encapuzados de siniestras nubes
que me apuntan sus rayos…

Ellas me alzaron como un lirio roto
de mi tristeza como de un pantano;
me desvelaron de melancolías,
obturaron las venas de mi llanto,
las corolas de oro de mis lámparas
de insomnio deshojaron,
abrieron deslumbrantes los dormidos
capullos de mis astros,
y gráciles prendieron en mi pecho
la rosa del Encanto.

Mis alas embriagadas de pereza,
con dulzura balsámica peinaron,
les curaron las llagas de la tierra,
y apartando las puertas del Milagro,
con un gesto que hacía un horizonte
una vía de azur me señalaron…
Yo abrí los brazos al tender las alas…
¡quise volar… y desmayé en tus manos!
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
¿En qué tela de fuego me envolvieron
las arañas de nieve de tus manos?
¡Red de tu alma y de tu carne, lía
mis alas y mis brazos!
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
¡Manos que sois de la Vida,
manos que sois del Ensueño;
manos que me disteis gloria,
manos que me disteis miedo!
Llevad a la fosa misma
un pétalo de mi cuerpo…
-¿Contendrán esas manos divinas, invisible,
el doloroso signo de las supremas leyes?…
¡Yo creo que solemnes, dominarán al Tiempo!
¡y dulces, juraría que hechizan a la Muerte!-

¡Manos que sois de la Vida!
¡Manos que sois del Ensueño!
¡Manos que me disteis gloria!
¡Manos que me disteis miedo!

Delmira Agustini

viernes, 12 de junio de 2009

Al sauce llorón

Me quedé de pie bajo tus ramas
y floreciste y finalmente
te aferraste a mí,
y cuando el viento golpeó con tierra
y arena...tú te aferraste a mí.
Más fina que una telaraña yo,
más diáfana que cualquiera...
pero se adhirió
y se mantuvo firme ante los poderosos vientos
vida... de la que en ciertos momentos
existo en tus dos direcciones...
en cierto modo sigo colgando hacia abajo casi siempre,
mientras tus dos direcciones tiran de mí.

Marilyn Monroe

jueves, 11 de junio de 2009

Rebelde

Caronte: yo seré un escándalo en tu barca.
Mientras las otras sombras recen, giman o lloren,
Y bajo tu mirada de siniestro patriarca
Las tímidas y tristes, en bajo acento, oren,

Yo iré como una alondra cantando por el río
Y llevaré a tu barca mi perfume salvaje,
E irradiaré en las ondas del arroyo sombrío
Como una azul linterna que alumbrara en el viaje.

Por más que tú no quieras, por más guinios siniestros
Que me hagan tus dos ojos, en el terror maestros,
Caronte, yo en tu barca seré como un escándalo.

Y extenuada de sombra, de valor y de frío,
Cuando quieras dejarme a la orilla del río
Me bajarán tus brazos cual conquista de vándalo.

Juana de Ibarbourou

martes, 9 de junio de 2009

De mi numen* a la muerte

Emperatriz sombría,
Si un día,
Herido de un capricho misterioso y aciago,
Yo llegara a tu torre sombría
Con mi leve y espléndido bagaje de rey mago
A volcar en tu copa de mármol mis martirios,
Sellarás más tu puerta y apagarás tus cirios...

En mi raro tesoro,
Hay, entre los diamantes y los topacios de oro,
Y el gran rubí sangriento como enconada herida,
¡El capullo azulado y ardiente de una estrella
Que ha de abrir a los ojos suspensos de la Vida,
Con una lumbre nueva, inmarcesible y bella!

Delmira Agustini













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*numen: cualquiera de los dioses de la mitología griega y latina. Inspiración del artista escritor. Aquí tiene el segundo significado.