sábado, 26 de mayo de 2012

Tus ojos, esclavos moros


  En tu frialdad se emboscaban
Los grandes esclavos moros;*
Negros y brillando en oros
De lejos me custodiaban.

  Y, devorantes, soñaban
En mí no sé qué tesoros...
Tras el cristal de los lloros
Guardaban y amenazaban

  Ritmaban alas angélicas,
Ritmaban manos luzbélicas
Sus dos pantallas extrañas;

  Y al yo mirarlos por juego,
Sus alabardas de fuego
Llegaron a mis entrañas.**

Delmira Agustini

*Los grandes esclavos moros: ojos negros
**entrañas: esta composición es un soneto octosílabo (versos de ocho sílabas). Se llama sonetillo

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